Over the last semester, Las Cruces Public Schools made accommodations for every student in our district to the best of our ability under COVID-19 guidelines from the New Mexico Public Education Department. The best-made plans, formulated with the greatest intentions, are rarely 100 percent ideal for every student.

We made sure students had the technology they needed, internet service for remote learning and meals five days a week, but there was one population of students in our district waiting for the simplest of supplies. Project Link, the community outreach program at LCPS that connects unaccompanied youth with everything from computers to socks and underwear, is still working to ensure our homeless students have everything they need for success. Equally as important are the staff at LCPS who facilitate resources for our migrant families. These programs have been operating at LCPS since 1992, but before this year, coordinating donations was an easier task.

This semester, we have 359 students who are considered homeless and another 173 who are waiting to be verified. That means they do not have a parent or guardian in their life supporting them or checking in to make sure they have everything they need. They might be living temporarily with someone else, in their car or at a motel. These students advocate for themselves, and despite their unimaginable circumstances, they are going to school and we are here to support them.

Migrant families experience similar challenges, but also struggle with utilities, meals and accessing the internet in their rural communities. This year we have 162 migrant students, some of whom juggle harvesting the fields and homework after their shift. Our migrant and homeless student enrollment combined is expected to be about 600 this year. That’s equivalent to the entire population of La Mesa, south of Las Cruces.

Pandemics don’t stop for these students. In a so-called normal year, we would ramp up efforts for Dress the Child, Coats for Kids and other charitable drives to clothe and feed these students. Our staff would be busy planning La Posada, the annual event that provides holiday gifts and resources for students and their families. Our community schools would open their doors to food pantry distributions and donations for Project Link would be collected at Valley View Elementary. With schools closed, none of those things can happen this year. Instead, staff have reached out to community partners for gift cards and other contactless means of support.

As we enter the season of giving, please remember these students. Most of our local churches can accept donations on their behalf, and our website will have additional instructions on how you can help in the weeks leading up to the holiday season. Meeting the needs of everyone during this unpredictable year might be difficult, but it’s not impossible.

Dr. Karen Trujillo, Superintendent at Las Cruces Public Schools

Ayudando a aquellos que se ayudan a sí mismos

Durante el semestre pasado, las Escuelas Públicas de Las Cruces hizo ajustes para cada estudiante de nuestro distrito en la medida de lo posible, siguiendo las directrices de COVID-19 del Departamento de Educación Pública de Nuevo México. Los planes mejor hechos, formulados con las mejores intenciones, raramente son 100 por ciento ideal para cada estudiante.

Nos aseguramos de que cada estudiante tuviera la tecnología necesaria, servicio de Internet para el aprendizaje remoto y comidas cinco días a la semana, pero hubo una población de estudiantes de nuestro distrito escolar esperando los suministros más simples. Project Link el programa de apoyo comunitario de LCPS que conecta a jóvenes sin compañía con todo, desde computadoras hasta calcetines y ropa interior, sigue trabajando para asegurar de que nuestros estudiantes sin hogar tengan todo lo necesario para el éxito. Igual de importante es el personal de LCPS que facilita los recursos a nuestras familias migrantes. Estos programas han operado en LCPS desde 1992, pero coordinar donaciones era una tarea más fácil antes de este año.

Este semestre tenemos 359 estudiantes que se consideran como personas sin hogar, y otros 173 que están esperando ser verificados. Eso significa que no tienen a un padre o tutor en su vida apoyándolos ni consultándolos para asegurar de que tengan todo que necesitan. Puede que estén viviendo temporalmente con otra persona, en su carro o en un motel. Estos estudiantes abogan por sí mismos, y a pesar de sus circunstancias inimaginables, están asistiendo a la escuela y estamos aquí para apoyarlos.

Las familias migrantes tienen problemas similares, y también se les hace difícil pagar sus cuentas, obtener comida, y acceder a Internet en sus comunidades rurales. Este año tenemos a 162 estudiantes migrantes, algunos de los cuales compaginan cosechar los campos y hacer la tarea después de su turno. Se espera que nuestra matriculación de estudiantes migrantes y sin hogar sea de 600 este año. Eso equivale a toda la población de La Mesa, al sur de Las Cruces.

Las pandemias no se detienen para estos estudiantes. En un año denominado normal, aumentaríamos los esfuerzos hacia Dress the Child, Coats for Kids y otras campañas caritativas para vestir y alimentar a estos estudiantes. Nuestro personal estaría ocupado planificando La Posada, la cual es el evento anual que proporciona regalos y recursos para estudiantes y sus familias. Nuestras escuelas comunitarias abrirían sus puertas para distribuciones de alimentos y donaciones para Project Link se recaudarían en Valley View Elementary. Debido al cierre de las escuelas, ninguna de estas cosas puede suceder este año. En vez de eso, el personal se ha comunicado con aliados comunitarios para conseguir tarjetas de regalo y otros medios de apoyo sin contacto.

A medida que entramos en la época de dar, por favor recuerden a estos estudiantes. La mayoría de nuestras iglesias locales aceptan donaciones por su parte, y nuestra página web tendrá instrucciones adicionales de cómo ayudar en las semanas previas a la temporada de fiestas. Satisfacer las necesidades de todos durante este año impredecible puede ser difícil, pero no es imposible.