Amy Himelright, Las Cruces Public Schools

Suicide is the second-leading cause of death in young people of New Mexico, yet it is always shocking and surreal when we hear that it has happened again. There is outrage and grief.  There are often accusations paired with the assigning of blame. What is rarely mentioned is that suicide is the result of trauma and untreated mental illness. The suicidal person, whether child or adult, feels hopelessness and despair. They often believe they are a burden and that they won’t be missed. This Suicide Awareness and Prevention Month, I am sending a very personal message to my community with love and in the spirit of hope. 

Mental illness is on the rise, and I will say again – it is mental illness that results in suicide. We must not dismiss, deny, shame, or minimize mental illness. We must seek out treatment. Treatment is hard, it usually involves a combination of family system changes, medical interventions, counseling, and it will inevitably come with gains and losses. Treatment is hard. Treatment can take a long time. Treatment also works. Treatment saves lives. 

There are several theories as to why mental illness is on the rise in young people, and I believe there is some truth to many of them.  Overuse of social media is not healthy. It hinders in-person interconnectedness that humans rely on. It skews young people’s reality and promotes unobtainable and frankly false ideas about what life “should” be like. Parents, please limit social media use, both your own and your children’s. Replace electronic time with connection time.  Church, hiking, family dinners, reading together, bike rides, and sports practices all promote human connection and leave less time in the day for falling down the social media rabbit hole. 

Let your children struggle a little and let them fail at times. “Helicopter parenting” comes from a natural instinct to protect, which is a good thing. However, if our children never stick through a difficult class, work a hard job, lose at a sport, or fail to make a team, then they don’t form a template for resiliency. When we don’t encourage them to try, or when we instinctively rescue them from discomfort, the message becomes, “You can’t overcome hard things.”  Conversely, when children struggle and even fail in an environment where they can recover and rebuild, the message becomes, “You can do hard things and you can be okay even when life takes a really hard turn.”  

Young people, ask someone out on a date even if you’ll get told no, run in that track event even if you’re going to come in last, take the class you’re not good at, and then celebrate that hard-earned D because you finished the class! You will come back from these “fails” stronger and with an unbreakable fiber running through your body and soul that reminds you that you can and will persist through hard things and bounce back wiser, stronger, and ready to tackle the future. 

Families, teachers, students, community members: my plea to you is that you strive for connection to one another. Know the signs of mental illness and seek help when you spot it.  Because intense suicidal intent is transient, remove or restrict lethal means such as over the counter and prescription drugs and firearms from your homes to help protect against impulsive suicidal acts. Because alcohol is known to greatly reduce inhibitions and increase impulsivity, talk openly in your homes about the dangers of alcohol abuse. Alcohol greatly increases suicidal risk in persons already struggling with depression or other mental illness, so alcohol education and prevention is another way to protect against suicide. 

Finally, to anyone who is reading this that may be struggling with a sense of hopelessness, please believe me when I say that the sorrow of losing you to suicide would be eternal and immense. There are people who not only want but need you to stay alive. Difficult times can be overcome. You are not a burden. You are loved, and you can and will feel better so please hang on and reach out for help. Tough times aren’t meant to be endured alone.

Help is available 24/7 at the NM Crisis Access Line.  Call toll free anytime 24/7/365 1-855-NMCRISIS (662-7474). For more information on statistics surrounding suicide in New Mexico, visit the Department of Health at https://www.nmhealth.org/publication/view/general/6535/  

Amy Himelright, LPCC is the Director of Mental Health and Academic Counseling for Las Cruces Public Schools.  She can be reached at ahimelri@lcps.net. 

Hablemos acerca del suicidio

Amy Himelright, Escuelas Públicas de Las Cruces

El suicidio es la segunda causa principal de muerte en los jóvenes de Nuevo México, sin embargo, siempre es impactante e inverosímil cuando escuchamos que otra vez ha sucedido. Hay indignación y dolor. A menudo hay acusaciones aunadas a la asignación de culpas. Lo que rara vez se menciona es que el suicidio es el resultado de un trauma y una enfermedad mental no tratada. La persona suicida, ya sea niño o adulto, siente desesperanza y desesperación. A menudo creen que son una carga y que nadie los extrañará. Este Mes de Concientización y Prevención del Suicidio, estoy enviando un mensaje muy personal a mi comunidad con cariño y espíritu esperanzador.

Las enfermedades mentales van en aumento, y lo repetiré de Nuevo –el suicidio es el resultado de una enfermedad mental. No debemos descartar, negar, avergonzarnos o minimizar las enfermedades mentales. Debemos buscar tratamiento. El tratamiento es difícil, generalmente implica una combinación de cambios en el sistema familiar, intervenciones médicas, asesoramiento, y vendrá inevitablemente con pérdidas y ganancias. El tratamiento es difícil. El tratamiento puede tardar mucho tiempo. El tratamiento también funciona. El tratamiento salva vidas.

Hay varias teorías acerca de por qué las enfermedades mentales están en aumento en los jóvenes, y creo que hay algo de verdad en muchas de ellas. El uso excesivo de las redes sociales no es saludable. Dificulta la interconexión en persona de la que dependen los humanos. Sesga la realidad de los jóvenes y promueve ideas inalcanzables y francamente falsas sobre cómo “debería” ser la vida. Padres, por favor limiten el uso de las redes sociales, tanto para ustedes como para sus hijos. Reemplacen el tiempo para dispositivos electrónicos con tiempo para relacionarse. La iglesia, el senderismo, las cenas familiares, el leer juntos, los paseos en bicicleta y las prácticas deportivas promueven las relaciones humanas y dejan menos tiempo en el día para la trampa de las redes sociales.

Deje que a sus hijos les cueste un poco de trabajo hacer las cosas y déjelos fracasar a veces. Los “padres helicóptero/sobreprotectores” provienen de un instinto natural de cuidar, lo cual es algo bueno. Sin embargo, si nuestros hijos nunca tienen una clase difícil, trabajan duro, pierden en un deporte o no logran entrar a un equipo, entonces no forman un patrón para la resiliencia. Cuando no los animamos a intentarlo, o cuando instintivamente los rescatamos de la incomodidad, el mensaje se convierte en: “No puedes superar las cosas difíciles”.  Por el contrario, cuando los niños luchan e incluso fracasan en un entorno donde pueden recuperarse y reconstruirse, el mensaje se convierte: “Puedes hacer cosas difíciles y puedes estar bien incluso cuando la vida toma un giro realmente difícil”.

Jóvenes, pídanle a alguien que salga en una cita con ustedes incluso si les dicen que no, corran en esa carrera de pista incluso si van a llegar en último lugar, lleven esa clase en la que no son buenos y luego celebren esa D ganada con tanto esfuerzo porque terminaron la clase. Te levantarás de estos “fracasos” más fuerte y con una fibra irrompible que atraviesa tu cuerpo y alma que te recuerda que puedes y persistirás a través de cosas difíciles y te recuperarás más sabio, más fuerte y listo para enfrentar el futuro.

Familias, maestros, estudiantes, miembros de la comunidad: mi súplica para ustedes es que se esfuercen en relacionarse entre sí. Conozcan los signos de las enfermedades mentales y busquen ayuda cuando detecten que es necesaria. Debido a que la intención intensa de suicidio es transitoria, elimine o restrinja los medios que hacen daño letal, como los medicamentos que se venden con y sin receta médica, así como las armas de fuego en sus hogares para ayudar a protegerse contra los actos suicidas impulsivos. Debido a que se sabe que el alcohol reduce en gran medida las inhibiciones y aumenta la impulsividad, hable abiertamente en sus hogares acerca de los peligros del abuso del alcohol. El alcohol aumenta en gran medida el riesgo de suicidio en personas que ya luchan contra la depresión u otras enfermedades mentales, por lo que la educación y prevención del uso del alcohol es otra forma de protegerse contra el suicidio.

Finalmente, a cualquiera que esté leyendo esto que pueda estar luchando con una sensación de desesperanza, por favor créeme cuando te digo que el dolor de perderte a ti por suicidio sería eterno e inmenso. Hay personas que no solo te quieren, sino que necesitan que te mantengas con vida. Los tiempos difíciles se pueden superar. No eres una carga. Eres amado, y puedes y te sentirás mejor, así que por favor espera y busca ayuda. Los tiempos difíciles no están destinados para que los soportes tu solo.

Hay ayuda disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana en la línea de crisis de Nuevo Mexico. Habla de manera gratuita a cualquier hora al 1-855-NMCRISIS (662-7474). Para obtener más información sobre las estadísticas relacionadas con el suicidio en Nuevo Mexico, viste el Departamento de Salud en https://www.nmhealth.org/publication/view/general/6535/

Amy Himelright, LPCC es la Directora de Salud Mental y Asesoría Académica de las Escuelas Públicas de Las Cruces. Se le puede contactar en ahimelri@lcps.net.