There are several methods at Las Cruces Public Schools that we use to communicate with our community. Traditional news releases alert the media to notable events, and our website connects parents, staff and students to news and other critical information. In addition to those platforms, we use social media and a messaging system that can send timely alerts to your cell phone and email address.

Those methods alone cannot write the words. There are people behind the keyboards who craft messages, using language that is concise, understandable, and kind. That last word – kind – should have come at the beginning of the sentence, because how we say things is sometimes more important than what we are saying.

When I sit down to write something, or prepare a statement, whether it is on behalf of Las Cruces Public Schools or not, there is a simple filter sitting in front of me that I often refer to. It is a coaster given to me by Jess Williams, a dear friend and community leader whose office I inherited once upon a time. It is inscribed with The Four-Way Test, adopted by Rotary International and originally credited to Herbert J. Taylor in the 1930s. The test asks four questions of the things we think, say or do: Is it the truth? Is it fair to all concerned? Will it build goodwill and better friendships? Will it be beneficial to all concerned? The test is an umbrella statement to act with kindness and respect.

October is National Bullying Prevention Month, and to recognize that, the LCPS Board of Education unanimously passed a proclamation reaffirming the position of the district to provide a safe learning environment where students should feel protected and respected. Still, one out of every five students report being bullied according to the National Bullying Prevention Center. In LCPS, that calculates to about 5,000 students.

As you read this, it is likely that memories are flooding your mind of a time that you were that statistic. I was that one student in the mid-1980s at Zia Junior High, just before it became a middle school. During the first week of seventh grade, an older student, who was much bigger than me, seemed to really enjoy saying hurtful things when she passed me in the hallway. Those words left an indelible mark, but they also served as an example of a feeling I hoped to never inflict on someone else. Her words were not the truth, and they certainly did not build goodwill.

Raising my daughters, I repeated three words to them every morning that most parents know well: Make good choices. It usually made them roll their eyes (teenagers!), but I hoped those words would serve as reminders when they found themselves at a crossroads. Making good choices is not always about behavior, it is about choosing kind words, choosing the right friends, choosing not to engage, and choosing not to build yourself up by tearing others down.

In observance of this month, and the proclamation made by our Board of Education, LCPS is committed to ensuring stories like mine become fewer, and the number of students who report being bullied gets closer to zero. Administrators are working to create programs and identify meaningful resources for students to report hurtful behavior.

Our children are watching us and look to us to set an example of what happens when kindness wins. Our words matter, and the way we communicate says everything about who we are. Choose wisely.

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-Kelly Jameson is the Public Information Officer at Las Cruces Public Schools

La manera en que nos comunicamos lo dice todo

Hay varios métodos en las Escuelas Públicas de Las Cruces que utilizamos para comunicarnos con nuestra comunidad. Los comunicados de prensa tradicionales alertan a los medios de comunicación de eventos notables, y nuestro sitio web conecta a los padres, el personal y los estudiantes con las noticias y otra información crítica. Además de esas plataformas, utilizamos las redes sociales y un sistema de mensajes que puede enviar notificaciones a su teléfono celular y correo electrónico.

Esos métodos por sí solos no pueden escribir las palabras. Hay personas detrás de los teclados que elaboran los mensajes, utilizando un lenguaje conciso, entendible y amable. Esa última palabra, amable, debería ir al principio de la oración, porque a veces es más importante cómo decimos las cosas que lo que decimos.

Cuando me siento a escribir algo, o a preparar una declaración, ya sea en nombre de las Escuelas Públicas de Las Cruces o no, hay un sencillo filtro enfrente de mí al que me dirijo. Es un posavasos que me regaló Jess Williams, una amiga querida y líder de la comunidad cuya oficina heredé hace tiempo. Lleva inscrita la Prueba Cuádruple, adoptada por Rotary International y atribuida originalmente a Herbert J. Taylor en la década de 1930. La prueba plantea cuatro preguntas sobre las cosas que pensamos, decimos o hacemos: ¿Es la verdad? ¿Es justo para todos los interesados? ¿Creará buena voluntad y mejores amistades? ¿Será beneficioso para todos los interesados? La prueba es una declaración general para actuar con amabilidad y respeto.

Octubre es el Mes Nacional de la Prevención del Acoso Escolar, y para reconocerlo, la Mesa Directiva de Educación de LCPS aprobó por unanimidad una proclamación que reafirma la posición del distrito para proporcionar un entorno de aprendizaje seguro en que los estudiantes deben sentirse protegidos y respetados. Sin embargo, uno de cada cinco estudiantes informa que ha sido acosado, según el Centro Nacional de Prevención del Acoso Escolar. En LCPS, eso se calcula a unos 5,000 estudiantes.

Mientras lee esto, es probable que su mente se inunde de recuerdos de una época en que usted fue parte de esa estadística. Yo fui esa estudiante a mediados de la década de 1980 en Zia Junior High, justo antes de que se convirtiera en una secundaria. Durante la primera semana de séptimo grado, una estudiante mayor, que era mucho más grande que yo, parecía disfrutar decirme cosas hirientes cuando pasaba enseguida de mí en el pasillo. Esas palabras dejaron una marca indeleble, pero también sirvieron como ejemplo de un sentimiento que esperaba no infligir nunca a otra persona. Sus palabras no eran la verdad, y definitivamente no creaban buena voluntad.

Al criar a mis hijas, les repetía tres palabras cada mañana que la mayoría de los padres conocen bien: Tomen buenas decisiones. Normalmente les causaba torcer los ojos (¡adolescentes!), pero esperaba que esas palabras les sirvieran como recordatorio cuando se encontraban en una situación crítica.  Tomar buenas decisiones no siempre se trata del comportamiento, se trata de elegir palabras amables, elegir los amigos correctos, elegir no participar y elegir no construirse a sí mismo derribando a los demás.

En observación de este mes, y la proclamación hecha por nuestra Mesa Directiva de Educación, LCPS se compromete a asegurar que las historias como la mía sean menos, y que el número de estudiantes que reportan ser acosados se acerque más a cero.  Los administradores están trabajando para crear programas e identificar recursos significativos para que los estudiantes denuncien conductas hirientes.

Nuestros niños nos observan y recurren a nosotros para que demos ejemplo de lo que ocurre cuando gana la amabilidad. Nuestras palabras importan, y la manera en que nos comunicamos lo dice todo sobre quién somos. Elija bien.

 

Kelly Jameson es la Directora de Información Pública de las Escuelas Públicas de Las Cruces.